miércoles, 4 de abril de 2012

Ninh Binh


Después de varias semanas las semillas necesitaban desintoxicarse del ajetreo hanoiano, esta vez el destino elegido fue Ninh Binh. Y no es que esta ciudad tenga nada en particular, más bien todo lo contrario, pero a su alrededor se encuentran varias de las atracciones turísticas del país.

Semillas canadienses y alemanas
En esta ocasión la selección de semillas ha sido variopinta, pues nos juntamos un grupete en el que había semillas alemanas, escocesas, de estados hundidos, canadienses, ibéricas... Y cómo era de esperar acabamos yendo un poco cada una por nuestro lado, jeje. Es la manera más efectiva de evitar altercados.
Una cosa importante a señalar aquí es que esa mañana aprendí a andar en moto!!! Iuhuuuuuu!!! Y es que ya era hora después de cinco meses en el imperio de las scooters. Así que iba yo emocionada conduciendo la motillo... y no pasan ni 15 minutos y vemos una piña a 50 metros de nosotras entre un camión y una moto. Gracias que no pasó nada, pero yo todo digna me bajé de la moto... ya aprenderé otro día.  Luego Ángela se quedó tirada sin gasolina.... menuda mañanita!

Después de esta seria de catastróficas desdichas por fin llegamos a la primera parada de la ruta, Trang An. Aquí se hace una ruta en barca pasando por unas grutas. Elegimos esto porque nos lo habían recomendado como algo no muy masificado... Pues bien, nos encontramos con hordas de vietnamitas, gritándonos "Hello!!!" cada que vez que nos cruzábamos con ellos, osease, todo el rato. Aunque no era exactamente lo que esperábamos la experiencia fue divertida.

Rubia, te compro un beso por 500 Dongs
Chioi y emois remeras
Tranh An
Tras este paseo me envalentoné y volví a coger la moto. Ahora nos dirigíamos al pueblo flotante de Kenh Gha. Pese a que el tiempo no nos estaba acompañando mucho, con el típico chiri miri de aquí, que moja y no moja,  el camino hasta aquí fue super bonito. 

El pueblo en sí no tenía mucho, pero las chiois que conocimos eran la bomba, pese a entendernos de aquella manera nos echamos unas risas. Emprendimos el camino de vuelta de nuevo hacia Ninh Binh, había que reponer fuerzas que al día siguiente tocaba lo mejor: Tam Coc.

Resembrando
Pagoda en el camino



Y esto sí que no defraudo, Tam Coc es otra ruta a través de un río, en la que atraviesas tres cuevas, algo parecido a lo del día anterior, pero muchísimo más impresionante. Vas navegando a través de las montañas calizas típicas, con campos de arroz en las orillas, al nivel del agua... Hay quien dice que es el equivalente a la bahía de Halong pero en el interior... sin duda ambos lugares son la repanocha. A todo esto el barquero que nos tocó era un hombrecillo de 80 años, a Ángela y a mi nos daba una vergüenza tremenda así que intentamos echarle una mano remando, no veáis lo duro que es eso...

Nuestro entrañable remero
Ya no nos quedó tiempo para más, hicimos un almuerzo toda la remanguillé de semilluelas y de vuelta para Hanoi! La siguiente parada ha sido el Parque Natural de Phong Nha, se me acumula el trabajo!!!





1 comentario:

  1. Hola.
    Para alguien que solo dispone de un dia y debe elegir entre Tam Coc y Trang An, que recomendarias? He leido diversos blogs donde critican que Tam Coc esta demasiado masificado y que apenas puedes dar dos pasos (metaforicamente hablando) sin que te acosen para venderte todo tipo de productos. Tambien comentan que Trang An es igual de bonito pero mas tranquilo y orientado al turismo local. Despues de leer tu blog ya no se que pensar. Me fiare de tu consejo ;-))

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