No os penséis que las semillas han germinado, qué va!!! Pero con estos calores da pereza todo, incluso actualizar el blog, jaja!
Durante el último mes he tenido la suerte de poder compartir esta locura de país con la sister y el fernandisco, y aunque me ha sido imposible seguirles el ritmo, sí que he podido acoplarme a alguna de las salidas... Aunque en todas me lo he pasado como una enana, una de las que mas he disfrutado ha sido el viajecico a Laos. Además, haciendo gala de nuestro carácter gregario algunas amigas más se fueron dejando caer por allí durante el fin de semana.
Luang Prabang, pese a no ser la capital de Laos, es más conocida que ésta, y es que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la maltrecha Unesco. Se trata de una ciudad colonial impresionantemente bien conservada, además la esencia asiática se la dan los muchísimos templos que salpican sus calles así como sus monjecillos. Fuimos aprovechando que era el puente de mayo, y pese a que preveíamos una afluencia de hordas de turistas nos llevamos una grata sorpresa... es la ciudad más tranqui del sureste asiático que he visitado hasta ahora. De hecho hasta nos extrañábamos.. dónde está aquí la gente???
Os voy a empezar a contar el viaje desde el sábado, porque el viernes nos cayó un chaparrón de órdago que apenas nos permitió darnos un paseo por el pueblo. Bueno, a petición de mi hermana, y para ser fieles a la realidad, he de confesar que después de cenar, de vuelta para el hotel, "alguien" (quién será?) se encabezonó en que sabía el camino de vuelta. El resultado fue una larga caminata de más de media hora dando vueltas bajo la lluvia y tres personajillos calados como pollos (hasta las polainas!).

El sábado, con la incorporación de Eva, comenzamos a inspeccionar las calles de Luang Prabang. Después de toda una mañana visitando templos, charlando con los monjes (les encanta hacerlo, así practican su inglés!) y bajo un sol de justicia, negociamos con un tuktukero que nos llevase a las cascadas de Kuang Si. Tras un viajecito de una hora (viendo el Laos más auténtico) llegamos a las abarrotadas cascadas. Normal que Luang Prabang estuviese vacío, estaba todo el mundo allí!! Por lo menos llegamos a última hora cuando mucha gente se estaba yendo y pudimos darnos un baño tranquilito.
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| Tiembla Rossi |
El domingo nos despertamos con la grata sorpresa de la llegada de Ángela y Marion, ya estábamos todas!!! Sin un plan demasiado elaborado alquilamos una motos (carunas carunas) y nos fuimos a recorrer los alrededores. Yo sólo con llevar la moto ya soy más féliz que una lombriz, pero el paisaje durante el camino fue precioso. Como sin quererlo nos plantamos en el puerto dónde se cogen las barcas para visitar las otras cascadas, Shang Si, aunque ahora en la estación seca no las recomiendan. Pero una vez que estas allí.... Las cascadas, aunque sequillas, no decepcionaron, además pudimos darnos un chapuzón, qué más podíamos pedir.
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| kayakistas de la pista |
El lunes, algunas con más sueño que otras, hicimos un trip en kayak (que es otro de los clásicos) y un paseo en elefante. El kayak fue divertidísimo, aunque las dos más perchas nos pusimos en el mismo, y mi compañera remaba con una trazas que me daban ganas de darle un remazo en la cabeza, jaja! Lo del elefante ya fue otra historia. Y es que te montan a pelo, así, sin silla ni nada, lo cual da una sensación de inseguridad del quince. Pero trás un paseito en el que pensé que me iba a pegar el morrazo de mi vida nos dimos un baño con las elefantas en el río... Fue super super chulo!
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| Comienza la procesión de las almas |
Después de un pequeño sueño reparador, seguimos con la visita a los templos, y es que resulta que habíamos dejado el mejor para el final!
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| Casitas bonitas |
Próxima parada: FILIPINAS!!!!!