miércoles, 30 de noviembre de 2011

Hue y Hoi An




 Aquí va la siguiente entrega del viaje de las semillas. Esta vez nos hemos ido hasta las ciudades Hue y Hoi An, patrimonio de la humanidad, en la costa central del país, a unos 600 km de Ha Noi. Como esto supondría unas tres mil horas de autobús optamos por coger un avión, que nos dejo en Hue en una horita.


Tuvimos que madrugar una jartá, nos despertamos a las 3 de la mañana, porque el vuelo era a las 6, pero lo bueno es que así aprovechamos un montón el primer día.
En el mismo hotelillo que nos íbamos a quedar alquilamos unas bicis, que ya se están convirtiendo en unos clásicos de nuestras salidas (bueno y de Ha Noi también, pero eso es otra historia, ahora a lo que estamos). Lo primero que fuimos a ver fueron las Tumbas imperiales. Por lo general son recintos con sus parques, sus templos, sus lagos.... Hay unas cuantas, pero como están a las afueras de la ciudad y en bici se tarda un poco más nosotros fuimos a ver sólo 3. Las dos primeras son de las más famosillas, porque son las que mejor conservadas están, pero a mi la que más me gustó fue la última, era la que más encanto tenía, casi todo ruinas, pero mucho menos turista...



Por la tarde volvimos a Hue para intentar llegar a ver el atardecer a la pagoda de Thien Mu, ibamos un poco justos de tiempo, pero nos lo habían recomendado y allí que nos plantamos. Merece muchitisísimo la pena.


Dejamos para la mañana siguiente la visita a la Ciudad Imperial de Hue. Es bastante curioso porque dentro de la ciudad amuralla hay otra ciudad amuralla y dentro de estas quedan las ruinas de lo que era la ciudad púrpura, también amurallada, jajaja! Pese a los estragos de la guerra uno se puede imaginar lo increible que tuvo que ser este lugar...


Paseito por Hué

Por la tarde partimos rumbo a Hoi An, que está a 150 km, con sus correspondientes 4 horas de autobus!!!! Hoi An presumo de ser uno de las pocas ciudades, sino la única, que se libró de la devastación de la guerra, por lo que su casco histórico conserva la arquitectura tradicional vietnamita. 

Aunque de tradicional tiene ya poco, pues todo el centro ha hecho que esas casitas bajitas de colores se hayan convertido en tiendas para turistas, sobre todo tiendas donde hacen ropa a medida, zapatos, recuerdos... Como no acabamos picando y me hice una americana para el curro (ojo al dato) y unas babuchas. Es bastante curioso porque te lo hacen en 24 horas, incluyendo arreglos y todo... esta gente es increible! Así que pasamos lo que quedaba de tarde de recadillos, tomándonos medidas y el domingo, equipados de  nuevo con bicicletas hicimos el tour por Hoi An, visitando los templos, los talleres...
Las chicas de oro (parada del autobús hacia Hoi An)


Ya no nos quedó tiempo para mucho más porque teníamos que volver a Da Nang para coger el vuelo de vuelta, unas para Ha Noi y otros para Ho Chi Min. Menudo aeropuerto!! Parecía la sala de espera de un hospital de urgencias de Madrid...

Hasta aquí el viajecito a Hue y Hoi An. Próxima parada: Sapa

lunes, 14 de noviembre de 2011

Bahía de Halong


Las semillas se han echado a la mar!!!!
El fin de semana pasado tuvimos la que probablemente sea una de las mejores experiencias en Vietnam. Muy cerquita de Hanoi, a dos horas en coche más una en ferry está la isla de Cat Bá. Este es uno de los puntos desde los que se puede empezar la visita a la bahía de Halong, una de las 7 maravillas naturales del mundo.

En nuestro caso contratamos un barco pequeñito, para 6, sin lujos, pero aún así nos sentíamos como la Paris Hilton, jeje. Además partíamos con una gran ventaja, y es que "Ecofriendy", la agencia que oferta estos viajes, cede sus barcos 3 días a la semana para la limpieza de la bahía, por lo que tiene el privilegio de poder hacer una ruta que el resto de tours no puede. Esta zona es una de las más turísticas del país, así que podéis haceros una idea de la ventaja que supone poder visitarla de esta manera, es algo mucho más que auténtico.

Que mal nos lo pasemos.....
El sábado lo pasamos como los enanos. Antes de comer nos dimos un bañito en alta mar (la primera vez que hago algo así) y ya por la tarde nos fuimos adentrando en el laberinto de islotes que componen la bahía. A mi es que ni siquiera me daba la sensación de estar en el mar, rodeada de todos esos microislas verdes a rabiar, con el agua prácticamente quieta, es algo extraño....
Lo mejor de todo es que una vez allí recogimos los kayas y dimos una vuelta por sitios a los que no se puede acceder con el barco. Uno de los sitios más chulos que vimos fue una "laguna" marina en el centro de un islote y a la que solo se podía entrar a través de una pequeá cueva. Además fue unas risas porque la cueva en cuestión era bastante estrecha y nos ibámos encallando con el kayak
todo el rato. Menudas traineras estamos hechas!!! (Por cierto, no hay fotos de este momento porque la cámara corría un peligro considerable, jeje!)

Cuando empezó a anochecer nos movimos hasa la zona donde ibámos a dormir, no sé ni como describírosla, hay que verlo.... Y no os podéis imaginar la sensación de despertarde en medio de un sitio como este... momento zen total.

El domingo además de hacer el perráncano nos llevaron a ver una piscifactoria, la verdad es que es muy curioso ver como vive y trabaja esta comunidad flotante.

Y no sé que más deciros, porque esto no es para contarlo sino para vivirlo. Así que hacerme el favor de hacerse la maleta y venirse para acá!!!!












Próxima estación: Hue y Hoi An



viernes, 4 de noviembre de 2011

Mai Chau


El fin de semana pasado los tres nuevos de Hanoi (Sole, Pablo y una servidora), deseosos de una experencia campestre, nos fuimos hasta el valle de Mai Chau.
Como ya sé que lo más os gustan son las fotos voy a intentar que este post sea lo más gráfico posible.



Después de un "interesante" viaje en autobús de unas 3 horas y media llegamos al pueblo más grande del valle, el más feo también, todo sea dicho.

Como este no era nuestro objetivo nos dimos un pequeño paseo hasta llegar a Lac, donde nos homenageamos con una buena pitanza y buscamos una cabaña sobre pilares para dormir.

Una vez resueltos estos preliminares empezó lo bueno bueno. Así es que nos alquilamos unas bicis y nos fuímos a visitar la zona sin más plano que el de "tiramos por donde nos apetezca". No os cuento como era el paisaje porque las foticos hablan por si solas.





Al día siguiente cambiamos de estrategia y optamos por dar un paseico al más puro estilo dominguero. Lo genial de este sitio es que a pesar de que Lac está enfocado totalmente al turismo (tanto extranjero como local), ni el sábado ni el viernes nos cruzamos con más gente que las etnias del valle. Sobra de decir que el carácter de esta gente no tiene absolutamente nada que ver con el de la urbe. Aquí prácticamente todo el mundo te saluda, y los niños se partían de la risa cuando nos veían a la vez que nos daban una exhibición de las lecciones de inglés aprendidas.





.Y menos mal que no iba a contar mucho, porque menuda parrafada que os acabo de meter, jajaja!!!
Próxima estación: Bahía de Halong