martes, 15 de mayo de 2012

Luang Prabang, Laos

No os penséis que las semillas han germinado, qué va!!! Pero con estos calores da pereza todo, incluso actualizar el blog, jaja! 

Durante el último mes he tenido la suerte de poder compartir esta locura de país con la sister y el fernandisco, y aunque me ha sido imposible seguirles el ritmo, sí que he podido acoplarme a alguna de las salidas... Aunque en todas me lo he pasado como una enana, una de las que mas he disfrutado ha sido el viajecico a Laos. Además, haciendo gala de nuestro carácter gregario algunas amigas más se fueron dejando caer por allí durante el fin de semana. 

Luang Prabang, pese a no ser la capital de Laos, es más conocida que ésta, y es que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la maltrecha Unesco. Se trata de una ciudad colonial impresionantemente bien conservada, además la esencia asiática se la dan los muchísimos templos que salpican sus calles así como sus monjecillos. Fuimos aprovechando que era el puente de mayo, y pese a que preveíamos una afluencia de hordas de turistas nos llevamos una grata sorpresa... es la ciudad más tranqui del sureste asiático que he visitado hasta ahora. De hecho hasta nos extrañábamos.. dónde está aquí la gente???

Os voy a empezar a contar el viaje desde el sábado, porque el viernes nos cayó un chaparrón de órdago que apenas nos permitió darnos un paseo por el pueblo. Bueno, a petición de mi hermana, y para ser fieles a la realidad, he de confesar que después de cenar, de vuelta para el hotel, "alguien" (quién será?) se encabezonó en que sabía el camino de vuelta. El resultado fue una larga caminata de más de media hora dando vueltas bajo la lluvia y tres personajillos calados como pollos (hasta las polainas!). 

El sábado, con la incorporación de Eva, comenzamos a inspeccionar las calles de Luang Prabang. Después de toda una mañana visitando templos, charlando con los monjes (les encanta hacerlo, así practican su inglés!) y bajo un sol de justicia, negociamos con un tuktukero que nos llevase a las cascadas de Kuang Si.  Tras un viajecito de una hora (viendo el Laos más auténtico) llegamos a las abarrotadas cascadas. Normal que Luang Prabang estuviese vacío, estaba todo el mundo allí!! Por lo menos llegamos a última hora cuando mucha gente se estaba yendo y pudimos darnos un baño tranquilito.


Tuktuk versión 3.0
Aparcar a la sombra es sagrado
Casi me lo traigo en la maleta
Kuang Shi
Kuang Si arribotas del todo
Por la noche nos fuimos a conocer el garito de moda, el Utopía, que para no desentonar con la ciudad es un bar chill alucinante. Eso si, tan chill tan chill que nos quedábamos dormidas... Mañana más!

Tiembla Rossi
El domingo nos despertamos con la grata sorpresa de la llegada de Ángela y Marion, ya estábamos todas!!! Sin un plan demasiado elaborado alquilamos una motos (carunas carunas) y nos fuimos a recorrer los alrededores. Yo sólo con llevar la moto ya soy más féliz que una lombriz, pero el paisaje durante el camino fue precioso. Como sin quererlo nos plantamos en el puerto dónde se cogen las barcas para visitar las otras cascadas, Shang Si, aunque ahora en la estación seca no las recomiendan. Pero una vez que estas allí.... Las cascadas, aunque sequillas, no decepcionaron, además pudimos darnos un chapuzón, qué más podíamos pedir.
La laosiana mas guapa de todas
Shang Shi
Sisterssssss
Ya por la noche hicimos un segundo asalto al Utopía... perdimos a la mitad del equipo por el camino. Jaja! Cuando cerraron el garito (a las 12!!!), la incombustible Angelines y yo no queríamos irnos a dormir, así que decidimos ir al Bowling, por lo visto era el lugar dónde se va cuando cierran todo. Y no, el nombre no engaña, era una bolera. Al principio no sabíamos muy bien qué hacer, pero haya donde fueres... Fue genial!!! Éramos más malas que la sarna, pero nos lo pasamos pipa!

kayakistas de la pista
El lunes, algunas con más sueño que otras, hicimos un trip en kayak (que es otro de los clásicos) y un paseo en elefante. El kayak fue divertidísimo, aunque las dos más perchas nos pusimos en el mismo, y mi compañera remaba con una trazas que me daban ganas de darle un remazo en la cabeza, jaja! Lo del elefante ya fue otra historia. Y es que te montan a pelo, así, sin silla ni nada, lo cual da una sensación de inseguridad del quince. Pero trás un paseito en el que pensé que me iba a pegar el morrazo de mi vida nos dimos un baño con las elefantas en el río... Fue super super chulo!

La elefanta Om
Elefanteando 1
Elefanteando 2
Elefanteando 3
Luang Prabang desde todo lo arto
Ya únicamente nos quedaba el martes por la mañana antes de emprender el viaje de vuelta a los hanoies. Aprovechamos pues el último día para darnos el megamadrugón (5 de la mañana) y ver la procesión de las almas. Es muy famosa y consiste en que los monjes de todos los templos salen a recoger las ofrendas de arroz que les hacen la gente, van todos en fila, y les van llenando sus cestitos. Igual es porque me lo había imaginado de otra manera, o porque tenía mucho sueño, pero a mi la verdad es que me decepcionó un poco... no todo puede ser fantástico.
Comienza la procesión de las almas
Después de un pequeño sueño reparador, seguimos con la visita a los templos, y es que resulta que habíamos dejado el mejor para el final! 
Casitas bonitas
Mercado mañanero...
dónde vendían bichitos y cosas ricas
Si por delante era bonito...
por detrás más, son mosaicos de cristalitos
Haciendo la competencia a la portada de la Lonely, no hay color!
Equipo al completo
Lamentándolo mucho ya no nos quedaba tiempo para más... aunque me quedé con todas las ganas, este país me parece que promete y mucho. Muchas gracias a Ángela, Marion, Eva, Fer y Noe, fue un auténtico placer viajar con ustedes!!!

Próxima parada: FILIPINAS!!!!!


miércoles, 11 de abril de 2012

Phong Nha

Lo de este fin de semana ha superado todas mis expectativas. Aprovechando no sé qué fiesta de estas comunistas hemos tenido un puente de 3 días, más que suficiente  para seguir descubriendo nuevos rinconcillos de la vieja vietnam.

Nos subimos al tren nocturno de la reunificación para,en cuestión de 10 horas, cubrir la distancia que separa Hanoi de Hong Dai, en la provincia de Quanh Binh. Para que os hagáis una idea esta provincia está en el centro del país, en la parte más estrecha, únicamente hay unos 60 kilómetros entre la costa y la frontera con Laos.

En esta ocasión la diversidad semillera/semillística no fue muy alta, pues quitando a Kasha, una amiga canadiense y a una servidora, el resto del grupo estaba compuesto por canguras y canguros, o lo que es lo mismo, australianas y australianos.

Cueva de Son Doong
Como suele pasar aquí cuando coges un tren llegamos a nuestro destino a la razonable hora de las 4 y media de la mañana, aunque todavía nos quedaba un ratito en furgo hasta la farmstay donde nos alojamos, vamos, lo que viene siendo un hotelito en medio del campo.

Nuestra intención era acercarnos lo más posible a la Reserva Natural de Phong Nha. IMPRESIONANTE. Es la región de Asia con mayor concentración de formaciones kársticas, y no en vano este parque es famosísimo por la cantidad de cuevas que tiene, y además por las dimensiones de éstas. Tanto es así que hace dos años una expedición británica junto con la National Geographic y un vietnamita documentaron la que puede que sea la cueva más grande del mundo, no en longitud pero si en volumen total. Aquí os pongo algunas fotos de la National para que veáis que maravilla. Aunque desde antes de llegar ya tenía ganas de visitarla todavía no está abierta para espeleo. De todas maneras en el Parque se pueden hacer y ver muchísimas otras cosas.

En algunas zonas alcanza los 200 metros de altura y 100 metros de ancho
Es lo que tienen lo paseos por los campos de arroz
El primer día, aparte de dar un paseito mañanero, alquilamos bicis para visitar la cueva que da nombre al parque natural. Llovía a cantaros y además hacia la típica niebluna viet así que nuestro primer acercamiento a Phong Nga no fue muy acogedor. Una vez más repetimos un clásico, alquilar un bote para los 8 que nos llevó hasta la cueva. La vimos en parte desde la barca y otra parte podías recorrerla a pie. La cueva era muy chula, pero no sé que manía tienen aquí de poner lucecitas de colores por todos lados, así que tenía una aire ochentero que no te dejaba indiferente.
jumping in the field
La entrada al parque, lo más integrado en el paisaje que he visto yo en la vida
Esos ponchos lolailos ahí! (camino de la cueva)
Cueva de Phong Nha
Efectos maravillosos de las luces



Celebrando el cumple de Lien oi



Al día siguiente desde la farmstay no se organizaba ninguna salida, entonces aproveché para descansar al más puro estilo perráncano, leyendo, jugando al billar, dando un paseito por lo campos de arroz... desufriendo! jaja! 

Ese edificio blanco del fondo es la farmstay
Chiois team
El último día fue lo mejor de todo. Un grupete de la casa nos adentramos en el Parque Natural. Visitamos la Paradise Cave, enorme, y eso que sólo pudimos ver el primer kilómetro,  y tiene 34. También paseamos por un templo en memoria de los mártires de la guerra, y es que esta región jugó un papel estratégico en la guerra de América (que es como aquí llaman lo que nosotras conocemos como guerra de Vietnam). El caso es que utilizaban este parque para cruzar a Laos y bordear la frontera que dividía a Vietnam del Norte y del Sur. De ahí que fuese objetivo de las bombas estadounidenses y del agente naranja... De hecho todavía se pueden observar los craters de las explosiones y algunas carcasas de las bombas... La verdad es que una se pone a pensar en eso y se le ponen los pelos de punta...
El jeep que nos dejó tiradas al cuarto de hora
Born to be wild
Paradise Cave

Por la tarde estuvimos bañándonos en el río, y además estaba haciendo un día estupendo, con sol!!! Y es que aquí eso es algo que valoramos muchísimo, sobre todo después del invierno gris gris que hemos pasado.


El remate de la jornada fue otra historia. Cogimos unos kayaks para salvar el tramo de río que nos separaba de la boca de una cueva, ésta ya sin ningún tipo de infraestructura ni facilidades, cómo a mi me gustan. Dejamos la barca en la entrada pensando que veríamos la cueva dando un paseo. Pues nada de eso. La cueva resulto tener una laguna interior, con lo que para verla tuvimos que ir nadando a través de ella sin más luz que la de nuestros frontales. Tuvimos que pasar nadando a través de un corredor un tanto claustrofóbico... Bueno, bueno, bueno, toda una experiencia. Y sobre todo el camino de vuelta, viendo la luz que entraba a través de la boca de la cueva, la luz era acoj... preciosa. Sé que contado así pierde toda la emoción, pero fue una experiencia auténtica.


Después de todo el día de la ceca a la meca no nos quedaba más que recoger los macutos y emprender el camino de vuelta  a Hanoi, o eso era lo que nos creíamos. Pues todavía nos tocó chuparnos 6 horas de retraso del tren en la estación. Y es que por lo visto había habido un tifón en el sur, cosa que nosotras ignorábamos. Pero el bueno de Martin encontró al día siguiente la noticia en un periodico, y mira tu por donde salíamos nosotras... jajaja!

Foto de las noticias: Al fondo fondo salgo desmorrongada perdía
Próxima estación: lo que diga la Noe!!!!